Mi memoria está llena de muchos y maravillosos recuerdos, especialmente su color y sus frutos, unas golosinas que esperábamos con verdadera ilusión.
Batatas, nísperos de invierno, pasas, higos secos, membrillos, nueces, castañas...
Después del amasijo semanal, entraban en el horno las batatas, los membrillos, las castañas, los garbanzos y los cacahuetes.
No quiero ponerme melancólica, no es mi estilo, pues todas las etapas de la vida tienen sus cosas buenas y hay que recibirlas con ilusión.
Hoy hemos hecho en el horno batatas y membrillos. Es muy sencillo, solo hay que lavarlos, secarlos y ponerlos en el horno hasta que estén tiernos.