Hoy os traigo una receta de una amiga bosnia, Spomenka Novic, que elabora una exquisita baklava, un dulce típico. Mi hija Lydia realizó un viaje a Bosnia en octubre del año pasado y se alojó en casa de Spomenka y su marido Assim. Fue un encuentro muy emotivo tras casi veinte años sin vernos. Lydia estuvo encantada con el viaje y con la atención que recibió por parte de los anfitriones, sobre todo por la buena mano culinaria de Spomenka. Al regresar trajo a casa algunos dulces, entre ellos esta riquísima baklava elaborada por nuestra amiga. Así que con su permiso, quiero compartir con todos vosotros esta receta para que podáis disfrutarla.
Ingredientes 400 g de avellanas y nueces
150 g de mantequilla
50 g de azúcar
Una cucharada sopera de canela molida
Para el almíbar:
250 ml de agua
125 g de azúcar
50 ml de agua de azahar
Un trozo de limón (piel y pulpa)
Un palo de canela
Elaboración
Empezamos tostando las avellanas en el horno a 175º, vigilando que no se quemen; debe darse solo un tostado leve.
A continuación, picamos las avellanas y las nueces finamente.
A ello, añadimos el azúcar, con la canela molida y mezclamos bien.
Derretir la mantequilla al baño maría.
Mientras tanto, engrasamos con la mantequilla una bandeja de horno y sobre ella colocamos la primera lámina de pasta, volvemos a pintar con mantequilla y ponemos otra encima. Ahora es el momento de colocar la primera capa del relleno. De esta manera, vamos alternando hojas de pasta filo, mantequilla y relleno, hasta finalizar.
Presionamos levemente, ordenamos los bordes y dejamos en frío unos 15 minutos.
Seguidamente, se corta el pastel en rombos o cuadros.
Cocemos en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos.
Para finalizar, se moja el dulce con el almíbar o se espolvorea con azúcar glas. Personalmente, prefiero espolvorearla con azúcar si se va a consumir en un par de días; pero si la vamos a dejar más tiempo, es preferible mojar con el almíbar.
Para elaborar el almíbar, el proceso es el siguiente:
Poner el agua a hervir con el limón, la canela y el azúcar.
Cocer durante 10 o 15 minutos.
Apagar el fuego y añadir el agua de azahar.
El almíbar se debe añadir al dulce cuando este aún está caliente.
A continuación, picamos las avellanas y las nueces finamente.
A ello, añadimos el azúcar, con la canela molida y mezclamos bien.
Derretir la mantequilla al baño maría.
Mientras tanto, engrasamos con la mantequilla una bandeja de horno y sobre ella colocamos la primera lámina de pasta, volvemos a pintar con mantequilla y ponemos otra encima. Ahora es el momento de colocar la primera capa del relleno. De esta manera, vamos alternando hojas de pasta filo, mantequilla y relleno, hasta finalizar.
Presionamos levemente, ordenamos los bordes y dejamos en frío unos 15 minutos.
Seguidamente, se corta el pastel en rombos o cuadros.
Cocemos en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos.
Para finalizar, se moja el dulce con el almíbar o se espolvorea con azúcar glas. Personalmente, prefiero espolvorearla con azúcar si se va a consumir en un par de días; pero si la vamos a dejar más tiempo, es preferible mojar con el almíbar.
Para elaborar el almíbar, el proceso es el siguiente:
Poner el agua a hervir con el limón, la canela y el azúcar.
Cocer durante 10 o 15 minutos.
Apagar el fuego y añadir el agua de azahar.
El almíbar se debe añadir al dulce cuando este aún está caliente.
