Ingredientes:
½ kg de cebollas
150 ml de aceite
150 ml de vino blanco
Unas hebras de azafrán
4 dientes de ajo
Pimienta
Laurel
Sal
10 o 12 almendras.
Una rebanada de pan asentado
1 kg de patatas
Elaboración:
Limpiar y trocear la jibia.
Poner aceite en una cazuela y freír el pan y las almendras. Reservar.
En el mismo recipiente, freír la cebolla laminada y un diente de ajo. Cuando esté pochada, agregar la la jibia y saltear hasta que tome un color nacarado.
Seguidamente, remover el conjunto, agregar el vino, dejar evaporar y cubrir de agua caliente. Después, ponemos pimienta a gusto, dos hojas de laurel y salamos prudentemente, pues durante la cocción la jibia suele salarse.
Cocer todo ello a fuego suave hasta que esté tierna.
Tostar las hebras de azafrán en una sartén y echar en el mortero con la rebanada de pan los ajos y las almendras. Majar bien y añadir a la cazuela.
Dejar hervir unos minutos.
Pelar las patatas y cortar en cascos o cuadros y freír hasta dorar.
Servir la jibia con las patatas fritas.
Se puede añadir al guiso o servir aparte.