Este domingo comenzó el tiempo de Adviento, momento que se conmemora con la corona para anunciar la llegada de la Navidad.
La corona se elabora con hojas verdes, piñas y frutos rojos, aunque también se pueden incluir frutos secos, como nueces.
Cada domingo se enciende una vela, por eso la corona tiene 4 velas: tres blancas y una roja. La roja se enciende el último domingo.
Cada día, cuando se reúne la familia a comer, se encienden las velas correspondientes.
En Navidad se puede añadir una quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que la Navidad es más importante que la espera del Adviento.
La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el verde como vida, forma redonda como eternidad.